Cómo trasplantaremos pequeñas gotas de células similares a órganos en personas

Podría decirse que estamos muy lejos de trasplantar gotas cerebrales en miniatura a las personas (aunque algunos han intentado ponerlas en roedores). Pero nos estamos acercando a implantar otros organoides, potencialmente aquellos que se asemejan a pulmones, hígados o intestinos, por ejemplo.

El último progreso ha sido realizado por Mírian Romitti en la Université libre de Bruxelles en Bélgica y sus colegas, quienes han creó con éxito tiroides trasplantables en miniatura a partir de células madre

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La tiroides es una estructura en forma de mariposa en el cuello que produce hormonas. La falta de estas hormonas puede hacer que las personas se enfermen gravemente. Alrededor del 5% de las personas tienen una tiroides poco activa o hipotiroidismo, lo que puede provocar fatiga, dolores y molestias, aumento de peso y depresión. Puede afectar el desarrollo del cerebro en los niños. Y aquellos que se ven afectados a menudo tienen que tomar un tratamiento hormonal de reemplazo todos los días.

Transplante de organoides

Después de cultivar organoides tiroideos en un laboratorio durante 45 días, Romitti y sus colegas pudieron trasplantarlos a ratones que carecían de sus propias tiroides. La operación pareció restaurar la producción de hormonas tiroideas, esencialmente curando el hipotiroidismo de los animales. “Los animales estaban muy felices”, como dice Romitti.

La atención se centra ahora en encontrar una manera de trasplantar de forma segura organoides similares en personas. Hay mucha demanda: Romitti dice que su colega recibe constantemente llamadas y correos electrónicos de personas que están desesperadas por obtener una mini tiroides trasplantada. Pero aún no hemos llegado a ese punto.

Romitti y sus compañeros de equipo crearon sus mini tiroides a partir de células madre, células en un estado flexible “ingenuo” que pueden estimularse para formar cualquiera de los muchos tipos de células. A los científicos les ha llevado una década de investigación y múltiples intentos para encontrar una manera de hacer que las células formen una estructura que se parece a una tiroides. El resultado final requirió una modificación genética usando un virus para infectar las células, y el equipo usó varios medicamentos para ayudar al crecimiento de los organoides en un plato.

Las células madre que utilizó el equipo eran células madre embrionarias, de una línea de células que originalmente se extrajeron de un embrión humano. Estas células no podrían usarse clínicamente por varias razones: el sistema inmunitario del receptor rechazaría las células como extrañas, por ejemplo, y la destrucción de embriones para el tratamiento de enfermedades se consideraría poco ético. El siguiente paso es utilizar células madre generadas a partir de las propias células de la piel de una persona. En teoría, los miniórganos creados a partir de estas células podrían hacerse a la medida de las personas. Romitti dice que su equipo ha logrado un progreso “prometedor”.

Por supuesto, también tendremos que asegurarnos de que estos organoides sean seguros. Nadie sabe lo que es probable que hagan en un cuerpo humano. ¿Crecerán? ¿Reducirse y desaparecer? ¿Formar algún tipo de cáncer? Necesitaremos más estudios a largo plazo para tener una mejor idea de lo que podría suceder.

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