La Comisión de la UE mantendrá los fondos de la UE de Hungría en el limbo

La Comisión de la UE continuará proponiendo suspender algunos de los fondos de la UE para Hungría, ya que los funcionarios creen que el gobierno del primer ministro Viktor Orbán no ha implementado todas las medidas anticorrupción y del estado de derecho previamente acordadas, según personas familiarizadas con las discusiones.

Se espera que la comisión tome una decisión formal el próximo miércoles (30 de noviembre), y está lista para concluir que Hungría no avanzó lo suficiente en las 17 medidas que había acordado con la comisión en septiembre.

Budapest había acordado 17 medidas para combatir la corrupción, que según los críticos es el instrumento clave en la forma en que Orbán centraliza el control en Hungría.

La comisión había recomendado en septiembre suspender unos 7500 millones de euros en fondos, o el 65 % de los fondos de cohesión del presupuesto de la UE para 2021-27 como parte del llamado mecanismo de condicionalidad, una nueva regla de la UE que permite a la UE suspender fondos. a un país miembro si esos fondos están en riesgo.

Los gobiernos de la UE deben decidir antes del 19 de diciembre si quieren adoptar, rechazar o modificar la propuesta de la comisión por mayoría cualificada.

Se espera que el ejecutivo de la UE, por otro lado, apruebe el plan de recuperación de Hungría, por valor de 5.800 millones de euros.

Sin embargo, solo desembolsará esos fondos una vez que el gobierno de Orbán entregue 27 “súper hitos”, medidas que la comisión espera aumenten la independencia del poder judicial en Hungría.

Estas 27 medidas de reforma incluirán los 17 compromisos solicitados bajo el mecanismo de condicionalidad.

No obstante, una aprobación formal del plan de recuperación es clave antes de que finalice el año para que Hungría no pierda el 70 por ciento del dinero destinado para ello. Los estados miembros también deberán dar luz verde para aprobar el fondo de recuperación del país.

¿Qué más?

Entre otras cosas, la comisión todavía quiere reforzar la Autoridad de Integridad, un nuevo organismo propuesto por Hungría que supervisaría el gasto de los fondos de la UE.

A la comisión le gustaría ver investigaciones para dar seguimiento a los hallazgos de la autoridad, y le gustaría ver más esfuerzos para cimentar la independencia del poder judicial.

También quiere una revisión judicial más fuerte del enjuiciamiento —uno de los problemas es el bajo nivel de enjuiciamiento de casos de corrupción de alto perfil—, además de reforzar los poderes de un Consejo Judicial Nacional, un organismo autorregulador, y proteger la posibilidad de formular preguntas por parte del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

La comisión busca asegurarse de que todas las medidas se implementen por completo, ya que dependen unas de otras para ser efectivas.

El jueves, en una conferencia de prensa, Tibor Navracsics, ministro a cargo de los fondos de la UE, dijo que el gobierno húngaro se comprometió a cumplir con todos los requisitos, incluidos los de reformas judiciales.

Encerrados en

Queda por ver cuál será el próximo paso de Budapest si, de hecho, la UE suspende los fondos previstos para Hungría.

El gobierno de Orbán ha amenazado con vetar algunas prioridades clave de la UE, incluido un paquete de ayuda conjunta de 18.000 millones de euros para Ucrania y un acuerdo global sobre una tasa impositiva corporativa mínima.

Podría tratar de presionar a algunos de los países con prioridad para conseguir la ayuda a Ucrania, para que no voten por la suspensión de los fondos de la UE.

De ninguna manera

El jueves (24 de noviembre), el Parlamento Europeo adoptó una resolución argumentando que Hungría no ha cumplido con las medidas y que la comisión debería proponer suspender los fondos.

La eurodiputada verde francesa Gwendoline Delbos-Corfield, que está a cargo del expediente sobre Hungría, dijo que las “reformas propuestas no resolverán la grave situación” en el país y que “se necesitará mucho más para restaurar la democracia y el estado de derecho”.

“Incluso si las 17 medidas fueran efectivas y se implementaran correctamente, no harán nada para abordar la falta de derechos fundamentales, la libertad de prensa o los ataques contra las minorías”, dijo en un comunicado.

El eurodiputado verde alemán Daniel Freund argumentó que “hará falta algo más que empapelar las grietas para restaurar la democracia húngara”, y que los fondos deberían congelarse hasta que el gobierno de Orbán “reconstruya las estructuras de un estado democrático que funcione”.

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