Un próximo ajuste de cuentas en Ucrania: TIU Canadá contra Kolomoisky

El 8 de septiembre, la Corte de Apelaciones del Norte, en las afueras del centro de la ciudad de Kiev, anunciará su fallo en el caso de TIU Canadá contra el oligarca Igor Kolomoisky.

Muchos observadores creen que esta decisión, especialmente si falla a favor de TIU, puede ser la primera ficha de dominó en caer en el proceso de toma de decisiones judiciales ucranianas post-Maidan en lo que respecta a la defensa de la integridad de los contratos legales entre inversores extranjeros y entidades comerciales ucranianas. .

Una decisión favorable en nombre de TIU ilustrará que la tradición de los tribunales ucranianos de sublimar sus decisiones a intereses domésticos poderosos y corruptos puede estar llegando a su fin.

La publicidad de este caso ha llegado a la Administración Presidencial. Según fuentes de alto nivel, el presidente Volodymyr Zelensky ha expresado su deseo de que se respeten los derechos de la empresa canadiense y se encuentre una “solución”.

Está claro para la administración de Zelensky que una decisión desfavorable contra TIU dañará las relaciones con los socios occidentales de Ucrania. Las embajadas occidentales están siguiendo diligentemente este caso, monitoreando sus eventos y escudriñando si hay alguna verdad práctica en los esfuerzos de reforma legal.

Tanto el efecto como la publicidad en torno a este caso, especialmente si el tribunal dicta un veredicto injusto, paralizarán aún más la inversión extranjera directa, que actualmente ronda el 0%. Además, afectará negativamente la imagen ya destrozada de la reforma judicial en Ucrania y la de la administración Zelensky.

Pero quizás lo más importante es que numerosos observadores legales creen firmemente que una decisión contra una empresa comercial controlada por Koloimosky demostrará que, de hecho, una entidad comercial extranjera puede recibir una decisión justa y equitativa en Ucrania. Una decisión a favor de TIU erosionará la creencia cínica de que un oligarca corrupto notoriamente poderoso y probado ya no puede obtener lo que quiera en una disputa legal con un inversionista extranjero.

No obstante, todos estarían de acuerdo en que una decisión de Kolomoisky sería un gran revés legal para la causa de la reforma legal y la inversión económica extranjera directa. Después de muchos años, finalmente hay alguna evidencia de un creciente entendimiento en el gobierno de que existen ramificaciones directas entre tener un proceso judicial sólido y la inversión extranjera. En la actualidad, no hay duda de que el gobierno enfrentará importantes efectos negativos si no se toma una decisión justa. Es evidente que prácticamente se detendrá la actividad de los inversores extranjeros, especialmente entre los inversores de mediana capitalización, que son la mejor media para la rápida creación de riqueza y empleo.

En pocas palabras, TIU Canadá fue el objetivo de una típica incursión oligárquica de Kolomoisky. Al ver una entidad que creaba y operaba un negocio eficiente y que generaba ingresos consistentes que estaban garantizados por el gobierno de Ucrania, Kolomoisky simplemente implementó un plan para hacerse cargo de ella, utilizando los medios probados hasta ahora para ahuyentar al inversor y, de no ser así, manipular el sistema legal a través de su inacción, miedo o beneficio económico directo, afirmar sus acciones a través de una prolongada guerra de desgaste.

Sin embargo, en este caso, subestimó la determinación del inversionista canadiense, Michael Yurkovich, de contraatacar y desafiar las prácticas legales arcaicas. En todo caso, este caso reveló que si se van a producir cambios en Ucrania, entonces los oligarcas y las prácticas comerciales y los valores que representan deben ser confrontados directamente. Un sistema económico y judicial justo y equitativo nunca existirá si las autoridades e instituciones ucranianas buscan coexistir con los oligarcas.

Dicho esto, una decisión que afirme los reclamos de TIU por parte del tribunal será una señal de que tal comportamiento depredador ya no será tolerado legalmente y que el imperio de la ley será ahora el único determinante que gobierne el comportamiento económico.

Dicha decisión, que luego se transmitirá a los inversores extranjeros, anunciará a las empresas extranjeras que los tribunales de Ucrania las protegerán de los depredadores corporativos internos corruptos y aparentemente poderosos.

Dicho de otra manera, la importancia de la próxima decisión será una clara señal para la comunidad de inversión extranjera de que el sistema judicial de Ucrania tiene el coraje de trascender su comportamiento xenófobo y proporcionar una decisión justa, que no, en pequeña medida, ilustra que puede. dejar de lado las limitaciones de un arcano sistema de leyes y establecer precedentes legales modernos dentro de un sistema que todavía es inadecuado para una economía en apuros que intenta transformarse en un sistema económico que respete las reglas.

Dicho todo esto, lo que ha revelado este caso es que Ucrania aún no ha establecido un sistema judicial que pueda proporcionar un marco legal para una economía moderna de libre mercado.

Si Ucrania va a transformar su economía y sus prácticas comerciales fundamentales, debe crear un sistema judicial en el que pueda proporcionar una reparación jurídica fundamental y oportuna a las personas expuestas a prácticas predatorias.

¿Por qué un inversionista tiene que sufrir y pasar por un proceso legal minucioso y un desembolso financiero enorme a través de los tribunales aún bizantinos y poco confiables, cuando se podría y debería haberse emitido una orden judicial oportuna que hubiera permitido a TIU producir electricidad, generar ingresos y libremente? ¿Cumplir con los requisitos de su licencia legalmente obtenida?

Casi un año y medio después de haber sido cortado ilegalmente de la red eléctrica, y con pérdidas cercanas a los 3 millones de euros, los tribunales ucranianos aún tienen que determinar si hubo una infracción real de la ley, y mucho menos determinar las reparaciones financieras debidas al demandante. Un problema importante de la legislación ucraniana es que antes de que un tribunal comercial pueda considerar los daños económicos, primero debe probarse que se ha cometido un acto delictivo.

¿Dónde han estado las autoridades legales todo este tiempo y qué han hecho en la persecución de los cargos penales contra Kolomoisky? Otra pregunta, ¿por qué las autoridades reguladoras apropiadas no han sido más diligentes y efectivas en la persecución de actos ilícitos flagrantes en este caso que tiene implicaciones para la seguridad nacional?

Este caso siempre ha sido una advertencia. Las preguntas que quedan son: ¿qué se ha aprendido y qué se va a hacer? Los socios de Ucrania y los inversores extranjeros están atentos.

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